Lo que leerás a continuación es un boceto de lo que una vez fue un sueño de escribir un libreto para un corto, nació de tardes de soñar despierto con hacerlo realidad, me hubiese gustado darle un mejor toque al final, pero para cuando iba por la mitad pasaron muchas cosas que me desanimaron para continuar con él, sin mas preámbulo, aquí les presento…
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Estoy bien
Empezamos a querer cosas que básicamente no nos llenan el alma sino que sacian nuestra ansia de tener todo aquello que creemos útil y necesario, dichoso el pobre que se despierta día a día solo por el amor que le brinda el mundo, maldito yo, que tengo y no puedo dar en medida que recibo, ella era un demonio disfrazado de mariposa, y yo la seguí, como un niño a través del campo, sabiendo que nunca podría atraparla, sin embargo seguí corriendo tras ella.
Siendo tu prepotencia tan desmedida no podrás sin embargo magnificar mis inseguridades y poner en duda mi estabilidad mental, no me harás sentar y observar tus hipocresías, tu le muestras la puerta a un hombre que no tiene la llave, me mostraste el camino pero no me dijiste como llegar a él, yo te regalé algo y se lo vendiste al que no tiene nada, c’est la vie.
¿Alguna vez le has pedido al sol que se vaya?, ¿Alguna vez has escrito algo tan cursi como esto?, muchos saben que soy solo humano, y que tengo el derecho de sentirme triste, pero pocos notan que quiero ser escuchado, el pensar en todas las personas sentadas frente a su pantalla del televisor preguntándose porque nadie los rescata de ese abismo emocional que nos consume a todos al menos una vez al mes, pensando donde carajos está su príncipe azul y su princesa encantada, contemplando como yo la soledad desde cerca, preguntándose porque los demás son perfectos, pensar que no soy el único me reconforta… y a la vez me hace pensar en lo maldito que soy al elevarme pensando en la desgracia de los demás, pero nuevamente, soy solo humano.
Todos los demás tomando sol, mirando los ojos de ese alguien especial pensando solo en cuanto sol van a tomar, y yo deseando que este día del mes pase, para que mis dudas se vayan con él, ¿será la bebida o será la soledad? la que me pone tan estúpido en las noches, ver todos los trenes abandonar la estación, quedándote atrás, como si fueras una suerte de pasado doloroso que alguien quiere olvidar.
Me alegra pensar que tengo a alguien por quien seguir, la que enciende mi vida, la que me da esperanzas para seguir, la que enciende mis días, hay que darse cuenta de que en realidad no hay respuesta para una pregunta basada en nuestra pequeña realidad, somos solo una larga línea de desastres, que no hay una manera simple de detener la tristeza, la vida no es justa y me contenta de que no lo sea, esto no es el cielo, es solo un planeta al margen de la auto destrucción, pero aunque suene todo esto muy apocalíptico todavía hay cosas porque luchar, ver ese alguien especial sentado junto a ti, tomando sol, tomar su mano y pensar, «Ayer se me fue la mano con la poesía barata ».
Y aunque el consuelo se ve desesperantemente lejos y a pesar de que se aproxima a un paso extremadamente lento, me alegra de que ya sea de madrugada, y que al despertar veré al sol a los ojos y le diré, «Hoy si estoy listo para ti », y si me viste hoy, habrás visto la tristeza escrita en mi cara, verás que mis días no son todos un baile, hay algunos que son mas bien un paseo en la cuerda floja, un juego de azar, pero no te preocupes, sabré sobrevivir.
Me siento en la oscuridad de mi cuarto a mitad de la noche, tratando de escuchar que tiene que responder Él a tu pregunta, ¿Algún día la conoceré?, ¿Sabes?, A esa mujer que me haga sentir “el hombre”, aquella que además de complementarme me enseñe y aprenda de mí, que vivamos juntos hasta que la muerte separe nuestros cuerpos, y que el mas allá nos una en alma, esa tan especial, la que será como un choque de trenes, que por mas trágica que sea no puedes dejar de verla y de preguntarte, “¿Qué paso contigo?”, Ese caso en el que tenga que trabajar toda mi vida para poder decifrarla, decodificarla.
Ese hermoso desastre, que me entiende tanto como me complace, esa que mientras más trato de comprender “¿Por qué fui yo el afortunado?”, Y ella solo calle porque no entiende tampoco porque me conoció, y porque le entregó la magia del querer a este loco, la que sepa escuchar, no que solamente espere su turno para hablar, esa que en algún momento pensó, “¿Dónde estará ese que cree que puede leer el mundo como un libro, ese que me comprende y me llegue a arreglar, ese que su cerebro siempre esta trabajando en ondas theta, el que me hará reír y vivir”
Ella, la que pegará nuestra relación después de yo haberla roto con mi egoísmo, mi impaciencia y mi falta de sentimiento y mi excesivo razonamiento, ella, que vive tanto aquí que no piensa en el allá, esa tonta indecisa que me hará pensar como un niño de nuevo.
Carta de un Suicida

Se siente vacío adentro, con los ojos cerrados no se escucha nada, es la soledad hecha esencia, es el ensimismamiento en potencia, es encontrarse a uno solo consigo mismo y darse cuenta que eres la ultima persona con la que quieres estar, y que el interior de tu mente es el ultimo lugar donde deseas estar.
Es aceptar que no somos lo que deseamos y que lo que deseamos ser no lo alcanzaremos, por lo menos en esta vida – la libertad – la absoluta, de la que ni siquiera estamos enterados, estamos tan acostumbrados a este encierro que ni nos atrevemos a mirar mas allá de la ventana, no hacemos el mínimo esfuerzo en doblar los barrotes corpóreos para alcanzar lo etéreo.
Y no es que no quiera escapar, porque lo quiero hacer, no se adonde llegare o si de hecho llegare a “algún lugar” por así decirlo, alcanzar ese diminuto punto en el tiempo y en el espacio, o diluirme en la grandeza del infinito y volverme uno con él, pero me hacen falta algunas herramientas, no he sabido de nadie que por mas que quiera escapar roa los barrotes de su celda hasta ver que puede mas, el hueso de sus dientes, o el acero de los barrotes, la capacidad de abstracción de mi mente, la desligación de ella y mi cuerpo, la sublimación de los pensamientos, contra los vicios y ataduras carnales que me desvían de la meta.
Ya ni siquiera es una cuestión de cuestionar el por qué querer escapar, o el si de hecho se puede escapar, me he entregado al “veremos” de esas respuestas, pase lo que pase algo pasará, y es imperativo el saber qué, no puedo simplemente esperar a que llegue la hora y como si no hubiese estudiado para un examen sentarme en un pupitre a escribir yo no se qué, se trata de aprender, recuérdalo, de entender mas que todo, que la vida es solo un sueño y que el día a día es solo un destello en la inmensa luminosidad que es nuestra alma.
Transitoriedad, es la palabra que mejor describe nuestros aproximados 70 años de vida, no es nada, es una millonésima parte de un micrón de instante en nuestra atareada jornada a través del infinito, preocuparse por ella seria preocuparse por encontrar una pieza que no entendemos, una pieza de un rompecabezas que ni siquiera estamos seguros de cómo es, un rompecabezas que no sabemos siquiera si existe, de eso se trata de entender el rompecabezas, en la abstracción radica la comprensión de lo incomprensible, en ver lo que no esta allí, en pensar lo impensable, dejar de ver las líneas, bien sea para ver el párrafo, o para ver los trazos diminutos que componen las letras, dejar de ver cuatro paredes para ver el infinito, o ver la cal de la que están hechas, dejar de ver el cuerpo, para ver el alma, la mente, dejar de ver la vida para contemplar el ciclo entero, el nacimiento e incluso la muerte.
Da miedo pensar en no estar después de ella, llegar la borde del precipicio, saltar y darte cuenta que la cuerda bungee que tanto nos prometieron no esta ahí, “Y yo que nunca aprendí a volar”, pero ¿y si hay cuerda?, sería lo mas maravilloso darse cuenta que la espera en la fila no es tan excitante como caer al vacío sabiendo que nos espera, pero ¿y si no?, el hecho es que esa es la peor combinación de palabras ¿y si…? indican que no hiciste lo que dijo tu corazón, llegar al día final y decidir no lanzarte y simplemente morir resignado a otra vida, a otros 70 insignificantes años en un ciclo eterno de dolor, placer, tentaciones y carne, para algunos estará bien, pero en algún momento cansa.
Por eso he decidido no esperar, no es de mi agrado hacer filas, ni vivir o morir arrepentido, no importa si hay o no cuerda, por lo menos diré que por 5 segundos pude volar, por eso gracias a Prieto Beretta alcanzaré tal vez no de la manera mas digna ese momento unos 50 años antes.
A todos, adiós, y nos vemos en la eternidad…
Hoy Sentí
Creo nunca haber sentido tanto estrés junto y tanta agonía en una noche, sin duda fue una de las peores.
Cuando al fin pude descansar mi cerebro, imaginarme en el interior de mis párpados un dragón pintado por Jackson Pollock, era el comienzo de un tremendo viaje.
En el transcurrir del día son pocas las cosas que puedo ver, en cambio mi cerebro es capaz de llevarme donde mi cuerpo no es capaz de hacerlo, para mi cerebro no hay tal cosa como el pasar de los días, el tiempo se desvanece como los relojes de Dalí.
Cuando uno esta solo – y digo esto porque siempre lo estoy – lo único que queda para hacer es pensar, y pensar en exceso es malo, es exactamente tan malo el pensar, que me ha dejado solo, analizar demasiado las cosas no puede ser tan bueno.
Esa noche al fin pude calmar mis nervios, poco después de las 12:00am, sabia que fue a esa hora porque cuento todos los minutos del día para distraerme, nada fuera de lo normal.
Mi subconsciente me elevó, me cambio de frecuencia, algo que hace dos años me era imposible, antes en mis noches de sueño al tratar de cambiar de emisora me paseaba por todo el Dial de lo más profundo de mi cerebro para buscar esa paz y lo único que captaba era una sensación extraña, una frecuencia escrita en otro idioma, un idioma mucho mas allá de mi paz mental.
Porque en aquel día a día era muy poco lo que mi cerebro descansaba, siempre maquinando algo, sin mucho tiempo para centrarme. Pero ahora, hoy en día, en esta noche no hay como el trance en que estoy sumergido, estoy envuelto en una danza hipnótica, imaginando, recordando, pero no estoy soñando, no estoy dormido, solo estoy fuera de mi cuerpo donde aquella luz del techo es una llamarada en mis ojos, cuando despego me sorprendo de sentirme tan ligero, tan liviano que me convierto en un satélite de mi cama.
Dando vueltas en el cuarto, elevado hasta el cielo, el espacio tan infinito asemeja a un holograma que me hace sentir mareado y confundido, pero nada más placentero que esta confusión, casi como un cuadro tridimensional que distrajo mi atención, nada es mas infinito y tan holográfico como la falsa constelación que mi cielo raso, que al darme cuenta cambia de forma a mi antojo, me uno a la corriente, y escribo en mi mente, “quiero ser libre, quiero ser libre de nuevo”.
Como si mi grito fuese escuchado soy lanzado fuera de mí, y veo que lejos, muy lejos pero solo con la lejanía del que no quiere llegar, como la ceguera del que no quiere ver veo aquel fuerte masivo de aluminio, un palacio orgánico de metal, con una granja gigantesca de Cannabis, con una premisa de “no te aburrirás”, soy recibido en mi fuerte, no por una figura, ni por una voz, sino mas bien por una presencia de luz, una diosa, se que es la mas bella de las apariciones porque ella es parte de la fantasía, “¿De quien es esta fantasía? Pregunté, “No es ni tuya ni mía” Me respondió, “Pero te he estado esperando, y la espera me fastidia” Me dijo la extraña, “Tranquila” Le dije, “Ya que estoy aquí no hay mas puertas que abrir”
“No esperes un minuto mas para preguntarme” le dije, “Me haces sentir como en un túnel sin salida en el que me ves encerrado como si fuese un animal de zoológico”, “¿Qué quieres que te pregunte?”, Me respondió sabiendo exactamente lo que yo respondería. “Ah, ya sé,” respondió actuando de manera tan cómica, “¿De donde vienes?, ¿Que es todo esto?, ¿Por qué tú?, ¿Por qué yo?”, Pero inmediatamente dijo “¿Acaso todas esas respuestas no las sabes?, ¿No sabes acaso que somos un todo?, aquí no hay secretos, ¿acaso no es obvio?”, Tragándome las respuestas que iba a darle le dije, “¿Qué es tan obvio?.
Ella me respondió con temor a herirme, “Me es difícil decirte, pero ¿no te das cuenta?, Estabas tan sedado que no te diste cuenta cuando te separaste, pobre, estabas tan solo que olvidaste lo que era estar acompañado, no has notado que nada cuanto ves es real, y cuando digo todo me refiero a todo, incluyéndome”.
El aura de la cual me estaba enamorando en este No-espacio tan bizarro cambio tanto de perspectiva como de enfoque, mas bien ahora analizándome, preguntándose retóricamente, ¿Quién escapa de su realidad sino el que es infeliz en ella?, ¿Quién cambia su mundo sino el que siente que no pertenece a él?”, Sorprendido pero a la vez reconfortado dije, “Es tan trágico pero tan revelador”, “Calla y no pienses tanto” me dijo en un tono consolador.
“Estamos aquí para ser felices, ¿no es cierto?, Para eso es toda la ganja, para eso estoy yo – aquí – contigo, estoy yo aquí contigo para acabar con mi soledad”. Le dije, como si supiera todas las respuestas. “Aquí eres libre, aquí sabes todas las respuestas, aquí eres tu Dios, ¿No escapaste de tu cuerpo para escapar de tu miseria?” Me dijo. “¿Cuál miseria?” Pregunté. Hizo una pausa y haciéndome mirar en retrospectiva me dijo, “Si bien no sabes a donde vamos debes saber de donde vienes, estás aquí hablando solo, es mejor que recuerdes quienes son los que hablan solos, pero no te preocupes, olvida esa habitación, olvida los colchones en la pared, olvida aquella enfermera a la cual le diste tanto problema, la que te “puso a dormir”, siéntete libre porque aquí, ya no podremos tener mas libertad que esta, la suprema libertad, la libertad que solo nuestra mente y alma puede alcanzar”
Estaba loco… digo estaba porque creo que es un termino clínico para las personas que están consientes, el hospital me mantiene conectado a las maquinas, lo sé porque desde el día en el que caí en el coma no ha pasado nada más, no he ido mas allá.
Por mi nadie debe sentirse triste, y eso lo digo por ti, especialmente por ti, a la que una vez le dije que los finales felices son aburridos, pues considera éste un final aburrido…
Reconsidera tu concepto de felicidad, para que así sea más fácil conseguirla…
El peor carmino de todos
Lo peor del infierno es que no sabemos que estamos en él.
Luego me levanto y soy uno en ese desierto, era de noche pero yo veía claramente, como si mis ojos proyectaran una luz infrarroja que ilumina las pirámides que hay al fondo, pirámides inmensas, logro ver sus puntas solo si inclino mi cabeza muy hacia atrás, ya donde logro ver estrellas fugaces cargadas de pensamientos y sentimientos, algo como mi cerebro, llevando ideas de un lado a otro, “¡Eso es!” me dije a mi mismo, estaba justo dentro de mi mente, de mi esencia, ¿Porque pirámides?, no lo sé, tal vez ahí reposaba la esperanza, había muerto hace tiempo, seguro descansa en aquel mausoleo, conectándose con el universo, siéndole mas útil a ÉL.
Cuando aparto mi mirada del inmenso cielo y veo la tierra roja que pisan mis pies me encuentro en una tricotomía absurda, estoy en un trifurcación, tres caminos se alejan unos de otros y se extienden hasta donde mi vista alcanza a ver, veo uno, veo el otro y luego el tercero, cuando quiero volver a ver al uno alguien se acerca, “No puede ser” pienso, es una mujer, vestida de harapos, pero aun así es hermosa, es un poco mas pequeña que yo, el intervalo de sus pasos es lento, aun así recorre la distancia que nos separa casi a una velocidad increíble, se acerca y me dice, “Te he estado esperando” a decir verdad tenia tiempo tratando de luchar, tratando de entrar, horas de meditación para lograr lo que quería, y al fin lo obtuve, quería sentir miedo pero eso era un lujo.
Ella toma mi mano y sin hacer fuerza hace que me mueva a uno de los caminos, casi como si me hiciese levitar, y así nos movemos a gran rapidez, observo imágenes colgantes a un lado del camino, miles de ellas forman una película, estoy en un trance, trato de ver hacia atrás pero no puedo, y de pronto todo esto se siente incorrecto, me detengo, sin inercia alguna de infinita velocidad a cero en un diferencial de segundo infinitamente corto, como lo desee lo tuve. Ella me ve y ahora trata de seguir avanzando pero ahora su mano si lastima mi muñeca, “Es la duda” me dice, eso es lo que no deja que me mueva, veo hacia atrás y siento nostalgia, no por lo que dejo sino por lo que no he visto todavía, y le digo “No” todavía no debemos llegar, debo volver y comienzo a caminar, absurdamente lento, como si hubiese pegamento en mis pies, pero nada bueno viene rápido, a veces hay que luchar, y cuando han pasado mil años y estoy a un paso alejado de ella su rostro enfurece y vuelve a sujetar mi muñeca, privándome de tiempo precioso para avanzar, “Es por aquí, este es el camino correcto” me dice, solo ahí supe que todo esto estaba mal, no existe el camino correcto, otro que no sea el mío, “¿Quién eres tu?, ¿¡Que quieres de mi!?” ahora tengo miedo mucho miedo y acostado en mi cama mis manos comienzan a sudar, pero de vuelta aquí las cosas son mas intranquilas, ella enfurece aun mas y su cara adquiere un dejo rojizo, y me vuelve a tomar por la mano, esta vez decidida a hacerme cumplir su voluntad, pero sé que no es correcto y por tercera vez me suelto y al voltearla veo su cara, roja completamente, con una equis negra que la cubre completa, me toma de la quijada y acerca sus labios a mi oreja y me susurra “¿Quieres que te diga un secreto sobre el infierno…? ¡Todos quieren ir!”.
En ese momento el miedo era todo lo que circulaba por mis venas, no quería volver, pero aun así lo hacia, a extrema velocidad, dirigido por ella, hacia el camino, alejándome del centro, cada vez sintiéndome pero siento muchas cosas en un tiempo infinitamente pequeño, ahora no levito sino que corro detrás de ellas, las cosas dejan de ser etéreas, comienzan a sentirse mas reales, menos absurdas y cuando me veo corriendo veo que ella no me dirige, soy yo el que corro, y cuando me doy cuanta alcanzo un borde y salgo disparado de un precipicio, y comienzo a caer nuevamente, vuelvo a ser acelerado, de nuevo a ese núcleo, y luego de nuevo a la otra superficie, luego de nuevo salgo por los aires, y cuando caigo veo la luna y las estrellas, algunas nubes, siento frío, siento miedo y me siento aturdido, y todo esto me recuerda a el día de mi nacimiento, al caer un poco mas me veo acostado, trepidando, un hilo plateado sale de mi y termina en mi otro yo, el de allá abajo, y cuando todo se hace mas real choco contra mi y cuando trato de levantarme rápidamente, veo que de nuevo peso, que sudo, que respiro, que soy, he vuelto a ser, veo a mi alrededor y sigue siendo mi cuarto, he vuelto, tome el peor camino de todos… EL DEL INFIERNO.


