He estado leyendo una version digital de “Cosmic Trigger”, un libro escrito en los 70′s por Robert Anton Wilson, Wilson fue un novelista estadounidense, además de ensayista, filósofo, psicólogo, ocultista, anarquista e investigador de conspiraciones, entre otras teorías defendió el modelo de consciencia de los 8 circuitos de Timothy Leary y junto con él (Leary), ayudó a promover las ideas futuristas de colonización del espacio, Transhumanismo y extensión de la vida como la próxima evolución del ser humano.
Leary por su parte era escritor, psicólogo, y entusiasta de la investigación y uso de drogas psicodélicas. También fue una de las primeras personas cuyos restos fueron enviados al espacio por petición propia. Fue un famoso proponente de los beneficios terapéuticos y espirituales del uso de la LSD.
Me interesé mucho en el modelo de consciencia de los 8 circuitos descrito en el libro, básicamente Leary asume que el sistema nervioso consiste de 8 circuitos, engranajes o mini-cerebros que se encuentran a la espera de ser activados, están dormidos, pero potencialmente a la espera. Cuatro de estos circuitos están activos en el hemisferio izquierdo del cerebro y se encargan con nuestra supervivencia en el mundo terrenal, así pues los otros cuatro son “extraterrestres” (no por ello significa que se encarguen de nuestros asuntos marcianos o saturninos, esto solo nos indica que no pertenecen al plano terrenal, a este estado de conciencia tangible), y residen en el hemisferio derecho, muchas veces el pasivo e inactivo hemisferio derecho, y son para nuestro provecho en una próxima evolución de nuestra especie. Esto explica porque el hemisferio derecho esta usualmente inactivo en esta etapa de nuestro desarrollo y el por que se vuelve activo cuando ingerimos sustancias psicodelicas.
El circuito que mas me llamó la atención fue el 5to.
El circuito Neurosomatico:
Cuando este 5to motor es activado, las configuraciones unidimensionales euclidianas sencillas explotan en un despliegue multidimensional. La psicología de la Gestalt (la cual nos dice que “el todo es más que la suma de sus partes”) se transforma de ser un fenómeno lineal en el espacio visual a un todo omnisciente espacio sensorial, un excitación hedonista ocurre, un entretenimiento cautivante, un desdoble del anterior mecanismo compulsivo presente en los primeros cuatro circuitos. Este circuito se activa mediante el consumo de hierba y Tantra.
Ya ven porque me identifico con este.
Hace 20.000 años, el neurotransmisor asociado a este quinto circuito fue descubierto por unos chamanes en el área del mar Caspio de Asia, y rápidamente se expandió a otros a través de Europa y África, este gatillo detonador del quinto circuito no es nada mas que el cannabis, la hierba del rey, marihuana, yerba, macoña, ganya, la maría, ustedes saben.
Leary destaca que:una caída libre, al momento justo en nuestra evolución, activa la mutación neurosomática. anteriormente este estado solo era alcanzado “artificialmente” mediante un entrenamiento yogi o por estimulantes como el cannabis. Surfear, esquiar, el paracaidismo y las nuevas tendencias culturales en cuanto a la sexualidad han evolucionado junto a nosotros para brindarnos una herramienta en la conquista de este circuito.
Luego si me siento con ganas hablaré un poco del resto de los circuitos